Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para una mejor experiencia y servicios. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información, visite nuestra Política de Cookies

El Corte Inglés es la primera gran empresa de distribución de Europa que usa la identificación por radiofrecuencia para la carga de sus camiones.

La ha implantado en su principal centro logístico, el CAD de Valdemoro (Madrid), que ocupa medio millón de metros cuadrados y tiene más de 400 muelles de carga. Desde él se atiende a 586 centros comerciales y al día se entregan más de 10.000 palets y 650.000 productos.

Cada uno de esos palets que salen diariamente de las naves de gran consumo del almacén central de El Corte Inglés en Valdemoro van etiquetados con un chip RFID.

Al cargar los palets en el camión, un arco situado en cada muelle recibe la información grabada en ese chip, un mensaje de voz anuncia que es ‘correcto' y una luz verde indica que lleva la carga correspondiente y que, efectivamente, debe ir en ese camión. Este proceso apenas tarda unos segundos.

Con este sistema, la compañía ha reducido al mínimo las incidencias por errores humanos y disminuido el tiempo de carga de cada camión, a la par que evita la salida de mercancía con un destino equivocado.

Todo esto supone una importante reducción de los costes logísticos de El Corte Inglés. El sistema es muy fácil de usar, por lo que los tiempos de adaptación y aprendizaje del personal son mínimos.

El partner de Toshiba, Móstoles Industrial, ha sido la encargada de integrar las diferentes tecnologías y equipamientos que conforman este nuevo sistema de identificación de El Corte Inglés.

El sistema está compuesto básicamente por un arco RFID de lectura cenital con dispositivo de voz de esta misma compañía, impresoras de etiquetas para radiofrecuencia de Toshiba Tec y chips dogbone, de UPM Raflatac.

Todo el proyecto ha sido coordinado por el Departamento de Sistemas de Información de El Corte Inglés.

La gran superficie ha implantado además un sistema de seguridad por si se producen errores en la lectura de los chips RFID, a pesar del bajo índice de fallos mostrado hasta la fecha.

Cuando el arco no identifica el chip, el dispositivo de voz alerta del problema al operario que lo corrije con el lector de código de barras. Así se verifica la lectura del chip y se determina que ese palet corresponde efectivamente a ese camión.