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Encender el televisor, poner la lavadora, secarse el cabello o utilizar el teléfono móvil. Todas estas acciones cotidianas nos ponen cerca de un campo electromagnético. Desde hace años, la comunidad científica está investigando sobre los posibles efectos adversos de los CEM en el cuerpo humano. En 1996, la Organización Mundial de la Salud creó el Proyecto CEM destinado a investigar los efectos sobre la salud de las personas expuestas a estas fuentes de electrocontaminación.

Para evitar los posibles efectos adversos, la única solución por el momento es la de aumentar la distancia con las fuentes emisoras. Para conocer dónde están estas fuentes y los puntos de mayor intensidad de CEM, Fadisol propone el uso de un electrosensor y por eso pone en el mercado el C-7300. Se trata de un gausímetro muy fácil de utilizar que permite medir los niveles de CEM.

Para usarlo, sólo se tiene que encender y empezar a realizar las mediciones. Una vez localizada la fuente emisora de CEM -punto en el que la lectura será más alta- el usuario tiene que alejarse lentamente de la fuente hasta que se iluminen los leds del C-7300. Así se conocerá la distancia que se tiene que mantener con las fuentes emisoras. Los led del C-7300 se iluminan según el nivel de emisiones específicas en miliGauss (mG): cada una de las 10 barras de led del aparato indica un nivel de emisiones que van desde menos de 1,5 mG a los 30 mG.