Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para una mejor experiencia y servicios. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información, visite nuestra Política de Cookies

No todos los plásticos se pueden reciclar debido a la combinación de tipos de plástico que los componen o por los residuos que contienen. El objetivo es conseguir que el 50 % de los plásticos fabricados sean reciclables o reutilizables en 2030 (actualmente sólo lo son el 16 %).

Storopack y BASF llevan trabajando juntos en este proyecto desde 2018. La empresa de embalaje pionera en España ha empezado a usar prototipos que han sido resultado de la investigación con BASF para reciclar químicamente el plástico. En este caso, la empresa alemana utilizó Styropor® P Cycled, una variante de espuma de poliestireno, para fabricar el embalaje que protege productos farmacéuticos o comida (en ambos casos, muy sensibles a los cambios de temperatura), así como aparatos electrónicos. El resultado ha sido satisfactorio.

Este avance en el reciclaje de plásticos permite que el porcentaje de plástico reciclado empleado en futuras producciones de productos hechos con esta materia prima aumente considerablemente. Storopack ha conseguido involucrarse aún más en la economía circular con esta colaboración.

Proceso de reciclado químico

Procesando aceite de pirólisis derivado de residuos plásticos, BASF consigue reciclar plásticos que hasta ahora no lo permitían. Las plantas de reciclaje y recuperación necesitarán realizar cambios en su proceso de reciclaje, pero este es claramente un paso adelante hacia la sostenibilidad y la ecología.

Se espera que BASF consiga que el reciclaje químico de plásticos pase de significar el 1 % del reciclaje al 17 %, lo que equivale a reciclar 74 millones de toneladas métricas de residuos plásticos. Por eso BASF, además de colaborar con Storopack, también ha iniciado proyectos similares con grandes empresas como Jaguar Land Rover, Südpack o Schneider Electric.