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Mida las condiciones ambientales de forma correcta

  • 03/09/2009, Cabrils (Barcelona)

  • La temperatura, la humedad, las corrientes de aire y el contenido de CO2 en el aire, se deben ajustar para que resulten las ideales.

 

La salud, el rendimiento y el bienestar de las personas en su lugar de trabajo dependen en gran medida de las condiciones ambientales a las que se exponen. La temperatura, la humedad, las corrientes de aire y el contenido de CO2 en el aire, se deben ajustar para que resulten las ideales. Para ello, se necesitan medir y regular con precisión los parámetros de los sistemas de ventilación y aire acondicionado.

En casi todos los hoteles, edificios de oficinas o naves industriales hay instalados sistemas de ventilación industriales y los sistemas de aire acondicionado domésticos son cada vez más frecuentes en las viviendas. Para conseguir el confort de las personas, los sistemas se deben ajustar perfectamente, puesto que una circulación de aire insuficiente supone una disminución del bienestar y una circulación excesiva supone un gasto energético innecesario. Para obtener las mejores condiciones ambientales, los siguientes parámetros son determinantes: velocidad del aire, presión diferencial entre salas y caída de presión a la altura del filtro, humedad y temperatura ambiente y el contenido de CO2.

En principio, cualquier parámetro de medición se puede medir fiablemente con instrumentos individuales. Pero también existen instrumentos portátiles multifunción con sondas conectables muy cómodos y sencillos de usar. En cualquier caso, no sólo importa como se realizan las mediciones sino también dónde se realizan (hay unos sitios más adecuados que otros para cada parámetro de medición).

Medición de velocidad

La tasa de circulación del aire es un factor decisivo en los sistemas de aire acondicionado, calculado a partir del caudal y del dimensionado de la sala. Para ello, la velocidad del aire se debe determinar como un parámetro de medición y ajustar de forma óptima mediante los deflectores.

La tecnología del aire acondicionado nos conduce al uso preferentemente de sondas de molinete o térmicas para medir velocidad. Las sondas térmicas son especialmente adecuadas para temperaturas hasta 70 °C y velocidades bajas. Las sondas de molinete proporcionan resultados óptimos a velocidades hasta 40 metros por segundo. A temperaturas y velocidades elevadas, o cuando hay partículas en suspensión, el sistema apropiado es mediante un tubo Pitot. En cambio, la mejor solución para medir en rejillas de entrada o salida es un cono y una sonda de molinete acoplable: este sistema registra el caudal completo, sin que el operario tenga que realizar un cálculo de conversión basado en la velocidad y el área del conducto.

Medición de presión diferencial

Los sistemas de aire acondicionado están equipados con filtros para prevenir que la suciedad del aire externo penetre en el interior de la sala. Debido a que los filtros se van ensuciando progresivamente, se deben efectuar controles periódicos para determinar si el filtro todavía es apto o si por el contrario, debe reemplazarse. La comprobación de este control se realizará a partir de la medición de la presión anterior y posterior al filtro, lo que resultaría en lo que se conoce como presión diferencial Δp. Si el valor obtenido está por encima del valor de referencia, significa que el filtro está bloqueado y deberá cambiarse.

Medición de humedad

Regular la humedad relativa es importante en cualquier sala donde haya personas o materiales sensibles. Una humedad ambiente baja se manifiesta en las personas en forma de irritación de las vías respiratorias o afonía, y causa grietas y fisuras en los materiales. Una humedad elevada y una superficie fría pueden provocar la formación de condensación o incluso de moho. Es importante determinar la humedad que entra en una sala a través del sistema de aire acondicionado: para ello, se mide la humedad del conducto con instrumentos portátiles especialmente adaptados a este tipo de medición.

Medición de temperatura

Para la medición de temperatura, la tarea de medición determina el tipo de instrumento adecuado y su manejo correcto.

La temperatura del ambiente (el aire exterior que ingresa en el sistema de aire acondicionado), de la impulsión (el aire que sale del sistema de aire acondicionado a la sala), del retorno (el aire extraído de la sala) y de la descarga (el aire que expulsa el sistema de aire acondicionado al exterior) son relevantes para el ajuste óptimo de un sistema de aire acondicionado. Además, se debe tomar la temperatura de aspiración y descarga del condensador para comprobar su rendimiento.

Para todas estas operaciones hay disponibles instrumentos portátiles de fácil manejo. Especialmente prácticos son los que pueden medir simultáneamente la temperatura ambiente y la temperatura superficial: de esta forma se mide la temperatura de un radiador, un extractor o una ventana y se compara con la temperatura interior de la sala.
Otra aplicación interesante en la medición de temperatura es la determinación del valor U para averiguar la pérdida calorífica de un edificio a través del envolvente de las fachadas. Para esta comprobación, se miden y se registran durante un periodo determinado la temperatura externa, la temperatura interna y la temperatura superficial de la cara interna de los muros.

Medición de confort

Aunque la temperatura y la humedad de una sala sean las correctas, las personas todavía pueden sufrir incomodidad debido a corrientes de aire, por lo que resulta frecuente la medición de turbulencias en oficinas u otras salas con presencia habitual de personas. Para esta tarea de medición hay disponibles sondas especiales de confort térmico.

Instrumentos multifunción. Todas las mediciones con un solo instrumento

Desde la planificación hasta la puesta en marcha, la certificación, el mantenimiento y la reparación - la tecnología del aire acondicionado y la ventilación es un campo muy exigente con tareas de medición muy variadas. Hay muchos requisitos de rendimiento energético, higiene, seguridad funcional, fiabilidad y confort que se deben cumplir. Con la utilización de instrumentos multifunción y sondas adecuadas para cada tipo de medición se pueden registrar fácilmente parámetros como la temperatura ambiente, la superficial, la humedad relativa, el caudal de aire, la presión absoluta, el contenido en CO2 y los saltos térmicos, entre otros.